En mi empresa ideal y en mi vida real quiero gente a mi lado que piensen fuera de la caja, que me cuestionen, que me haga replantearme incluso la vida, gente que destaque porque esa gente que brilla iluminará también mi camino.
  1. Obedece siempre: si mañana alguien te dice que te tuerzas un pie, sin dudar, te lo tuerces.
  2. Nunca cuestiones. No preguntes. Jamás utilices expresiones del tipo ¿Y para qué quieres que me tuerza un pie?
  3. Ten terror. Sabes que si no te tuerces el pie las consecuencias pueden ser graves, perderás tu trabajo, por ejemplo.
  4. No generes nuevas ideas. Si te dicen que el pie te lo tienes que torcer de una manera concreta, pues es lo que hay. Nadie te paga para hacer cosas diferentes.
  5. Ni se te ocurra decir que estás aprendiendo a vivir en la incertidumbre y el cambio. Mejor asegúrate de transmitir qué vas torcerte el pie. Tal y como te han indicado, para que todo se mantenga igual
  6. No destaques. Si en algún momento sale tu talento artístico y quieres torcerte el pie “a lo grande”, no se te ocurra que esto genera mucha inseguridad a los amos inseguros.
  7. Pasa las 24 horas al día pendiente del teléfono y del correo electrónico. Nunca desconectes. Quien sabe ¿Y si mañana te piden que te rompas una mano y tú te enteras unas horas más tarde? ¡Eso es gravísimo, esas cosas no pueden esperar!
  8. Ignora tus necesidades y tus deseos. Si a ti ese día te pedía el cuerpo ponerte unas deportivas cómodas, pues, lo siento mucho, va a ser que no. Te pones una venda. Los deseos de los esclavos no cuentan.

¿Queda claro, verdad? – Si, responderemos, ya sabemos que no podemos cuestionar nada (Punto2)

Desde hace años me consta que la libertad es una utopía, pero “lo de ser esclavo, no lo trago” (canción de Mecano).

La vida real.

En mi empresa ideal y en mi vida real quiero gente a mi lado que piensen fuera de la caja, que me cuestionen. Que me haga replantearme incluso la vida, gente que destaque porque esa gente que brilla iluminará también mi camino, quiero gente que se respete y sepa desconectar para conectar con lo importante de sus vidas, con sus hobbies, sus pasiones.

Muchos me habéis planteado a lo largo de estos días lo complicado que os está resultando meditar o concentraros (son cosas distintas). Este dato es importante. Dicen los expertos que una mente descentrada es muy fácil de manipular. No hay meditación sin concentración. Ese es el primer paso. Por eso hoy os dejo un ejercicio para concentrarnos al caminar. Espero que os sea de gran utilidad y que lo disfrutéis con Seguridad y Salud.

  1. Respira profunda y lentamente
  2. Avanza con un pie mientras inspiras y con el otro mientras espiras. La mirada está dirigida hacia el suelo. 
  3. En cada paso, siente como se apoya primero el talón en el suelo, luego la planta del pie y por último los dedos. 
  4. Los hombros deben estar caídos y relajados. Sigue dando pasos de este modo, completamente concentrado en tu respiración y en tus pasos

Ya sabéis que siempre os deseo lo que me deseáis a mi multiplicado por 3.

!Pasad buen día a ver qué nos piden que nos rompamos hoy! #sentidodelhumor.

Gracias por permitirme celebrar el 2 año de colaboración con e-coordina 🥂. ¡Qué rápido pasa el tiempo cuando es bonito!

Raquel Baños Linares

Tecnico Superior Senior en PRL, Calidad y Medio Ambiente Coach, Profesora de Yoga y Meditacion Vipassana