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Querido técnico, bienvenido. Has aceptado tu primera oferta de empleo donde podrás poner a prueba tus conocimientos, dones y talentos. La primera semana será pura fantasía. Te recibirán mediante un proceso de onboarding, la bienvenida de toda la vida, pero que en inglés parece mucho más cool. Todo serán bondades. Incluso puedes encontrarte con un futbolín próximo a la sala del comedor y una cesta de frutas. Tu falta de experiencia se verá suplida por tu ilusión y tus ganas. Pasarán los meses y no podrás ir a jugar al futbolín ni casi comer, por la sobrecarga de trabajo, pero aún así, estás pleno, trabajas en lo que has elegido. Irás aprendiendo que el RD 486 y la LPRL distan de la realidad de los ejercicios prácticos que resolvías cuando estabas estudiando.
Desarrollo de Carrera y Redes Sociales en Prevención de Riesgos Laborales.
Irás paso a paso cogiendo experiencia y abrirás RRSS. Empezarán a aparecer tus primeros contactos en LinkedIn que se dedican a lo mismo que tú y querrás convertirte en uno de ellos o no. Y si has leído hasta aquí es que te gusta lo que estás haciendo. Toca ahora, amigo, posicionarte en redes, sabiendo que una vez expuesto al foco ya no habrá marcha atrás y que al no ser una croqueta no gustarás a todo el mundo. No gustar a todo el mundo, he de decirte, que es una buena señal.
Cambios y Desafíos en la Carrera de Prevención de Riesgos Laborales.
Tras esos primeros años, tras tus primeros contactos, tu ilusión irá disminuyendo y tu experiencia aumentando. Decides utilizar LinkedIn y con cierta chulería que puedes permitirte pues aún vives en casa de tus padres teniendo el sueldo que tienes, consigues otro empleo, de lo mismo, por 3000€ más con suerte. Tienes tantas ganas de irte de aquel horrible lugar que cierras de un portazo. Aún nadie te ha dicho que el círculo en el que te mueves es pequeño y que los TPRL Seniors somos, en el fondo, una gran pandilla de viejos conocidos.
La Realidad de la Prevención de Riesgos Laborales.
Y, como en el día de la marmota, comienzas tu nuevo proceso de onboarding sabiendo que podrás tener dedicación 24/7 mientras velas por la desconexión digital de los trabajadores. Y como si fueras un hámster, entras en la rueda, ahora sí, con alta motivación y experiencia, que sabes que en cualquier momento pasarán a ser alta experiencia, baja motivación, por motivos obvios. Y decides volver a marcharte de un sitio horrible, cuando te encuentras con un accidente mortal. Te sientes solo, tienes miedo y si conocías al trabajador, una pena enorme. Esto tampoco te lo comentaron mientras estudiabas, siempre es bueno que entre tus contactos estén un buen perito y un buen abogado.
Una vez vivas esta experiencia te plantearás muy en serio si realmente quieres cambiar de trabajo para irte de camarero al bar de tu pueblo de 300 habitantes y vivir con cierta tranquilidad o vas a continuar ejerciendo como TPRL.
Y… decides continuar pues, el TPRL está hecho de una pasta diferente.
Querido técnico, querida técnica, esta profesión te obligará en alguna ocasión incluso hasta a prostituir tus ideales. Olvídate de contarle a tus amigos, cerveza en mano, lo fascinado que te tiene tu trabajo, que amas en el fondo, por eso continúas, y los avances que paso a paso vas logrando en la organización. Para ellos, así como para la sociedad en general, tu trabajo es un mero paripé.
Aprende a ser camaleónico, nunca sabes si te va a tocar casco o tacón. Indígnate, gestiona y resuelve, pero desde la madurez que te va dando la experiencia.
Indígnate, gestiona y resuelve, pero desde la madurez que te va dando la experiencia
Participa, brilla, sé luz, sé faro, ayuda, apoya y comparte tus conocimientos tanto intelectuales como tus habilidades y talentos, esas que llaman los modernos “blandas” o “soft skills”, pero aprende a saber con quién compartirlas, pues en ocasiones, tendrás que hacerte el completo inepto, si no quieres más carga de trabajo.
Hacer tu trabajo con sabiduría no sólo requiere de conocimientos técnicos, también requiere de compasión bien entendida, pues la inteligencia sin compasión puede llegar a convertirse en un arma satánica y la compasión sin inteligencia en una ñoñería.
Recuerda que con sólo un accidente que esté en tu mano evitar, ya estás en el camino.
Querido técnico, querida técnica: te tiendo la mano en este nuevo camino que comienzas.
Raquel Baños Linares
Health, Safety & Wellbeing Manager | Junta directiva @Aepsal




