El concepto cultura preventiva es el paradigma de la prevención de los riesgos laborales, el medio para reducir accidentes en el trabajo.

Se observa el concepto a sabiendas que su desarrollo supone la resolución de todas las problemáticas en torno a la seguridad, salud y bienestar de los trabajadores en las empresas. Pero es en el desarrollo, en su puesta en marcha, en la asunción de los principios que convierten al paradigma en solución, donde debemos emplearnos a fondo.

La cultura preventiva es un compendio de conocimientos interiorizados por las personas y por las organizaciones, por toda la arquitectura de la organización de las empresas. Conocimientos sobre salud, sobre cómo preservarla, sobre hábitos saludables, sobre riesgos, sobre accidentes, enfermedades, pero sobre todo sobre medidas preventivas.

¿Cómo se puede definir la Cultura Preventiva?

El Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales (IAPRL) define la cultura preventiva como “Una forma sostenida y estable de ejercer la gestión y supervisión de la empresa, acorde con los valores de la salud y la seguridad, que genera un clima favorecedor del comportamiento preventivo de todos los individuos de la organización, reconociendo los éxitos y aprendiendo de los errores”.

El desastre de Chernóbil y su posterior investigación dio lugar a la que es por muchos la primera definición de Cultura Preventiva. La IAEA (International Atomic Energy Agency): “el conjunto de características y actitudes de la organización y de sus individuos que aseguran que, como principal prioridad, las cuestiones de seguridad en una planta nuclear reciben la atención justificada por su importancia”.

¿Cómo se genera cultura preventiva?

Parece de perogrullo pero cabe preguntarse si las organizaciones y las empresas quieren hacerlo —generar cultura preventiva—   por que es la primera premisa para crear cultura preventiva.

Después de los buenos propósitos llega la ejecución. Es decir, lo primero que se requiere para crear cultura preventiva es el compromiso de las organizaciones y después la participación de todos.

Los cambios no llegan de la noche a la mañana, la interiorización de los procesos y de los métodos de trabajo forman parte de un proceso de cambio, de conductas nuevas, de firmes ejercicios de responsabilidad sustentados en la protección de la salud.

Ilustración de una persona con casco y advertencias preventivas a su alrededor

¿Qué deben tener en cuenta empresas y organizaciones para crear Cultura Preventiva?

Compromiso y colaboración de los órganos de mando en la Seguridad y Salud en el Trabajo y PRL.

Los trabajadores/as son el principal activo y deben disponer de un espacio en el que se sientan seguros de forma autónoma y responsables.

Organizar acciones que promuevan la confianza entre prevencionistas y trabajadores.

Realización de acciones encaminadas a hacer sentir a las personas trabajadoras que son importantes en el organigrama de la empresa u organización, de manera que se puedan recabar sus ideas y sugerencias de mejora e incorporarlas a los procesos de trabajo.

Promover un buen clima laboral, participativo y eficaz en lo que a resolución de conflictos se refiere.

La función de los prevencionistas designados debe ser proactiva y comprometida.

Las organizaciones deben asignar los recursos necesarios (económicos y humanos)

Reconocimiento para los miembros de las organizaciones que cumplen con la normativa de seguridad y salud laboral, fomentando el compromiso en vez de penalizar el incumplimiento.

¿Cómo se construye un entorno de cultura preventiva?

Fomentando mediante acciones planificadas las actitudes positivas de todos los miembros del equipo de personas, de empresas y organizaciones.

Con la actitud proactiva de las personas con responsabilidades en la gestión y dirección de centros, trabajos, proyectos, y la dirección de las empresas, incluso en entornos que no hayan registrado accidentes.

Con el esfuerzo colectivo de cada uno de los actores de una empresa, promoviendo acciones inclusivas y saludables.

Fijando objetivos y regularizando mediante normas los procesos, promoviendo mediante manuales y acciones formativas, patrones de comportamiento de las personas trabajadoras y prácticas de trabajo seguras y saludables.

 

¿En qué nivel de cultura preventiva está mi empresa?

Ilustración que representa niveles de seguridad

Tendemos a cuantificar, a medir, a ponerle nombre a los conceptos, para así poder asumirlos y emprender acciones correctoras en su caso o relajarnos en el contrario. Lamentablemente, no existe una escala oficial para poder baremar los niveles de cultura preventiva. Pero afortunadamente disponemos de sentido común para poder determinar estos niveles. Podremos, haciéndonos algunas preguntas, determinar la madurez de nuestra empresa u organización en esta materia.

Aun así existe una especie de consenso entre organizaciones sindicales, empresarios, entidades de formación, empresas del sector de la PRL. Son los niveles de La escalera de Parker — una clasificación dimensional de las empresas como una escalera, que cifran esta escala en 5 niveles—. En el tramo intermedio predominan los aspectos formales y la cultura preventiva es aún superficial. La cultura más positiva es la de las organizaciones que ocupan los peldaños más altos.

Nivel Patológico:

Nivel en el que se agrupan las empresas que no se preocupan por la seguridad, y que actúan sólo en caso de riesgo de sanción por la actuación de la inspección o la entidad responsable de sancionar.

Nivel Reactivo:

Se sitúan en este nivel aquellas empresas que se preocupan por la seguridad cuando acaece algo. Si ocurre el accidente, se ha materializado el riesgo.

Nivel Formalista:

A este nivel pertenecen aquellas empresas que tienen implantado un sistema de gestión y que cumplen unas reglas. El sistema genera datos relacionados con el desempeño en seguridad y salud, se modifican procesos y se realizan auditorías de seguridad y salud ocasionalmente.

Nivel Proactivo:

Nivel en el que las empresas mejoran continuamente para prevenir los accidentes antes de que ocurran. Los trabajadores están involucrados y comprometidos por la seguridad y salud, los líderes se ocupan de ella.

Nivel Generativo:

A este nivel pertenecen las empresas en las cuales la seguridad es su manera de trabajar. Son organizaciones que han conseguido estándares muy altos. En donde los errores y los fallos son usados para mejorar, se buscan los fracasos antes de que ocurran. Existe una transparencia total, no se oculta nada. El respeto por la salud de las personas está implícito en todas las decisiones. La seguridad y salud de los trabajadores es un valor de la organización, la prevención es su forma de pensar y de trabajar.

 

¿Es rentable la Cultura Preventiva?.

Los entornos de trabajo que preservan la seguridad y salud producen mejoras en el bienestar de las personas trabajadoras. Pero también influyen de forma positiva en el balance de ganancias. Los entornos saludables no sólo motivan a los trabajadores/as haciendo que se reduzca el absentismo. También influyen en la cuenta de resultados al reducirse el número de accidentes, y sus consiguientes costes, indemnizaciones, bajas laborales, etc.

Ilustración ahorro

Rentabilidad.

Para los empresarios españoles la rentabilidad es “una razón más para invertir en Prevención de Riesgos Laborales”. Organizaciones empresariales como la CEOE pusieron en marcha hace una década herramientas para una prevención rentable :

La concienciación sobre las ventajas de la integración de la prevención requiere de instrumentos que ofrezcan datos objetivos a las empresas para transformar la visión económica de la prevención.

Heramientas.

La CEOE ponía así en marcha un aplicación informática de “Inteligencia de negocio” que permitía a las empresas extraer conocimiento y tomar decisiones eficientes:

  1. Cuantificar objetivamente la inversión en prevención de riesgos laborales y contrastarla con el beneficio obtenido.
  2. Obtener medidas objetivas de la rentabilidad de invertir en prevención de riesgos laborales en las empresas.

Los motivos empresariales para hacer prevención y desarrollar un programa preventivo son, entre otros, de: responsabilidad, legales, sociales, corporativos, humanitarios, económicos e imagen.

Integración.

La CEOE promovía así la “integración eficaz de la prevención de riesgos laborales en el ámbito empresarial”, una contribución a la creación de cultura preventiva. En esa ocasión los empresarios estaban convencidos del beneficio que genera para la empresa, el trabajador y la sociedad.

Por eso la CEOE, con la financiación de la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, desarrolló la acción directa “Costes de la No Prevención. Para poder cuantificar objetivamente la inversión en Cultura Preventiva.

Cuantificación de la rentabilidad de la Cultura Preventiva

Determinados estudios se atreven a cuantificar los beneficios de la cultura preventiva proactiva y generativa, asegurando que ofrecen a las empresas hasta un 150% de rentabilidad. Y que por cada euro invertido las empresas pueden obtener un retorno de la inversión de entre 2,3€ y 5,9€ euros en costes de enfermedad y/o atención médica. Un retorno de la inversión realizada en los programas de la empresa saludable de entre 2,5€ y 4,8€ en absentismo por cada euro invertido. Se estima que se obtiene una rentabilidad estimada de hasta 554.57€ año por empleado.

Nota técnica del Instituto nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo

La nota reflexiona y analiza la integración del análisis de beneficios en la gestión de la acción preventiva para poder estimar su rentabilidad económica y social. La nota recoge ejemplos reales de inversión y rentabilidad de medidas que promueven la cultura preventiva por medio de acciones preventivas directas
NOTA TÉCNICA

¿Se puede medir la Cultura Preventiva?

Dicen que lo que no se puede medir no se puede mejorar. A la hora de determinar por dónde queremos caminar en materia de cultura preventiva en el seno de nuestras empresas y organizaciones debemos poder medir nuestra situación.

Ilustración que representa a dos personas realizando mediciones

PRL Innovación un foro creado por y para organismos públicos y privados, en el que se promueve una cultura de innovación en el campo de la prevención, establece hasta 5 métodos para medir la cultura preventiva en un trabajo

1. Método NOSACQ-50

El Nordic Occupational Safety Climate Questionnaire es una herramienta de diagnóstico mediante 50 preguntas en la que se evalúa el estado y progreso del Clima de Seguridad en una organización, como factor que contribuye a la reducción de las lesiones accidentales. El cuestionario de 50 preguntas se estructura en 7 dimensiones:

1  Gestión de Prioridades en seguridad, compromiso y competencia

2 Gestión del Empoderamiento del personal en Seguridad

3  Gestión de Justicia relativa a la aplicación de normativas de seguridad

4  Compromiso de los trabajadores con la seguridad

5  Prioridades de los trabajadores en seguridad

6  Comunicación de la seguridad, Aprendizaje y Confianza

7  Confianza en la eficacia de los sistemas de gestión.

2. La curva de Bradley de Dupont

Es probablemente uno de los modelos patentados más conocidos a la hora de medir la Cultura Preventiva, desarrollado en los años 90. Se trata de un cuestionario de 27 preguntas que se centran en 3 ejes:

1º Liderazgo
2º Estructura de la empresa
3º Acciones de la empresa.

3. Modelo de Parker

La escalera de Parker establece una clasificación dimensional de las empresas como una escalera, en una serie de categorías de manera ascendente, de la situación cultural de la compañía:

Patológico/ Reactivo /Calculador / Proactivo /Generativo

La metodología consta de una encuesta de percepción de la seguridad, que pasa por todos los estamentos y jerarquías de la empresa.

4. Vision Zero

Visión Zero es la campaña mundial de la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS) a favor de cero accidentes, enfermedades y daños en el trabajo.

5. El método GDS

Diseñado y desarrollado por el Institut Químic de Sarrià de la Universidad Ramón Llull, es un método validado y orientado al diagnóstico de los factores organizacionales con influencia sobre los comportamientos de las personas. En la fase de diagnóstico se distribuye un cuestionario para medir y evaluar la Cultura Preventiva en 5 parámetros:

1º Compromiso: de la Dirección visible y constatable.
2º Participación: las personas se deben sentir parte del sistema de gestión de la seguridad.
3º Responsabilidad: cada persona asume su rol en temas de seguridad.
4º Rigor de Cumplimiento: cumplimiento estricto de la normativa. Las normas son de todos y para todos.
5º Gestión y Coherencia: se garantiza una comunicación efectiva, en todas las direcciones y de manera ágil y rápida.

Resumen
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Artículo reseñado
Cómo, cuándo, dónde y qué de la Cultura Preventiva
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