Entrada anterior: Buenas prácticas PRL en entornos multinacionales (II)

Eduardo Blázquez Gómez, de McDonald’s habla de la figura del delegado de prevención como clave del éxito del sistema preventivo en su compañía. McDonald’s se centra mucho en la gestión de personas y equipos y, para ellos, en restaurantes de más de 100 trabajadores es indispensable el delegado de prevención.

A esta figura destinan la guía PRL para orientarles sobre sus funciones. Esta lectura se realiza de forma previa a la formación de 30-50 horas en PRL.

Además, crearon un canal de comunicación con los delegados a través de su correo electrónico. Así, recibieron propuestas que no salían en los comités de seguridad y salud trimestrales. Detectaron que el canal de comunicación idóneo no pasaba por estos comités debido al alto volumen de personas que asistían.

Por otro lado, crearon una newsletter trimestral en la que publican los lanzamientos de nuevo material y equipos, cambios en los procedimientos en cocinas, recomendaciones de seguridad y nuevos usos de productos químicos, recordatorios de fechas de comités de seguridad y salud y temas que el delegado debe tratar, normativas y temas de interés en SST y recordatorio de fechas de cursos en PRL y nuevos EPIs.

En cuanto al desarrollo del delegado de PRL, se busca que esté presente en todas las auditorías internas y que acompañe al Servicio de Prevención Propio a las inspecciones. Por otra parte, el delegado de prevención debe desarrollar una check list trimestral con 75 puntos de control, que permita al Servicio de Prevención Propio tener una visión real y un feedback periódico que además sirva como complemento a las auditorías internas.

Joan Manel Berenguer, de PrevenControl hizo un repaso de las características de los softwares en materia de gestión PRL, con un análisis de las necesidades de los departamentos de RRHH y PRL en este ámbito.

Berenguer habla de la gestión de información, tareas, actividades a través de softwares aptos para múltiples dispositivos, y no exclusivos de ordenadores.

También hace hincapié en la necesidad de integrar y gestionar toda la información, con un control ágil de tareas que facilite el trabajo a los departamentos de recursos humanos y prevención.

Por su parte, Carmen Ferreras, de Schindler expuso el análisis comportamental como parte fundamental en las auditorías de seguridad. En su empresa, todo el personal con trabajadores a su cargo tienen que ir al campo de trabajo a observar las prácticas de estos trabajadores durante 5-10 minutos sin interferir. Después, deben cumplimentar un checklist y reportar un feedback de lo observado a un sistema corporativo. Ahí quedan reflejados los comportamientos inseguros para su análisis.

Una vez analizados, se ponen en marcha planes de acción, con los que se consigue reducir el índice de incidencia considerablemente.

Mario Cabezos, de Mutua Madrileña, plantea la importancia de equilibrar el coste-beneficio en las propuestas de PRL. Estas deben ser medidas para que se aprueben desde Dirección y para ello debemos dar indicadores tangibles desde el punto de vista económico. Destaca entre ellos la reducción de absentismo, la medición de la “no prevención”, la satisfacción que provoca una mayor motivación y una menor rotación y, sobre todo, el retorno de la inversión.

Cabezos expuso como ejemplo su programa de salud Cuidate, con cuatro pilares básicos: la promoción de la actividad física (con un sistema de copago de gimnasios), la promoción de hábitos saludables, un espacio médico (con campañas de prevención médica) y acciones específicas para su colectivo de call center (yoga adaptado al trabajo y sala de relajación sensorial).

Concluye la jornada con la ponencia de Marta Patsi y Jordi Plaja, de Smart BI. Hablan de los mejores métodos para hacer entender al Director General que la seguridad y salud en el trabajo supone una inversión rentable. Para eso, dicen, es necesario convertir el centro de coste en una unidad de negocio.

Ver: Buenas prácticas PRL en entornos multinacionales (I)

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