La pasada semana se celebró en Madrid la 2ª edición sobre buenas prácticas en prevención de riesgos laborales en entornos multinacionales, a cargo del Forum de Excelencia Preventiva SST.

La jornada comenzó con Belén Pérez Aznar, del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), sobre su campaña “Gestionemos el estrés”. En palabras de Pérez Aznar, el INSHT es un referente europeo en cuanto a la gestión auténtica y eficaz de la seguridad y salud en el trabajo. La gestión en SST, dice, debe ser participativa y coordinada con los trabajadores. Además, es importante que estas campañas sean sostenibles, reales y transferibles a otras empresas, países y sectores.

El INSHT centra su próxima campaña en los cambios de la pirámide poblacional en las organizaciones, en la que ya se aprecia un importante envejecimiento de las plantillas. Esto supone un reto para la PRL: debido a la evolución demográfica vamos a tener que trabajar más años, por lo que hay que reforzar la prevención desde el inicio de la vida laboral.

La campaña del INSHT y de la Agencia Europea EU-OSHA para los próximos dos años se enfoca en prevenir el deterioro de las competencias de los trabajadores. En este sentido, es importante adaptar el puesto de trabajo a cada edad; así como realizar aprendizajes permanentes, ajustar horarios de trabajo, equilibrar vida laboral y personal, etc.

La siguiente ponencia corrió a cargo de Sandra Moreu, de Danone; quien expuso un ejemplo de buenas prácticas en PRL realizado en su fábrica de Tres Cantos (Madrid).

Danone basó su sistema en el concepto de gamificación: uso de actividades lúdicas para motivar a la gente con un objetivo concreto.

Durante una jornada, pararon sus cinco turnos de trabajo y realizaron un trivial para evaluar los conocimientos de sus trabajadores en PRL. Los objetivos de este juego eran: sensibilizar y hablar de seguridad de una forma lúdica, evaluar los niveles de conocimiento y establecer una guía para los siguientes planes de formación en seguridad.

Después, analizaron datos e hicieron un plan de acción de formación específica con las personas que no tuvieron aciertos o tuvieron muy pocos. Además, reforzaron su plan de emergencia con más simulacros e implicaron a más personas en las auditorías.

Próximo capítulo: Buenas prácticas PRL en entornos multinacionales (II)

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