Según la Encuesta de población activa de la Unión Europea, en el periodo 1999-2007 casi el 28 % de los participantes (unos 55,6 millones de trabajadores europeos) confirmó que su bienestar mental se había visto afectado por la exposición a los riesgos psicosociales.

El factor de riesgo más común fue tener poco tiempo y demasiado trabajo (23,0 %). Entre los trabajadores con problemas de salud de índole laboral, el 14 % informó de que el estrés, la depresión o la ansiedad era el problema de salud más grave.

Los responsables son conscientes de esta cuestión y la Encuesta Europea de Empresas sobre Riesgos Nuevos y Emergentes (ESENER; EU OSHA, 2010a) indica que el 79 % de los responsables europeos se encuentran afectados por el estrés en sus lugares de trabajo.

Sin embargo, menos del 30 % de las organizaciones en Europa disponen de procedimientos que tratan el estrés, el acoso y la violencia en el lugar de trabajo. ESENER demostró que más del 40 % de los responsables europeos consideran que el riesgo psicosocial es más difícil de gestionar que los riesgos SST “tradicionales”.

Los empresarios tienen la responsabilidad jurídica de reducir los riesgos en materia de seguridad y salud de los trabajadores, la cual deriva de la Directiva marco 89/391/CEE, en la que se incluyen los riesgos psicosociales. No obstante, en muchas organizaciones existe una percepción errónea de que tratar los riesgos psicosociales supone un desafío y que se incurrirá en costes adicionales cuando, de hecho, las pruebas sugieren que si no se abordan estos riesgos esto puede ser aún más costoso para empresas, trabajadores y la sociedad en general.

Efectos de los riesgos psicosociales

Entre los factores de trabajo asociados a los riesgos psicosociales se incluyen una carga de trabajo y un ritmo de trabajo excesivos, la inseguridad laboral, horarios de trabajo inflexibles, horarios de trabajo irregulares, imprevisibles o socialmente inadecuados, escasas relaciones interpersonales, falta de participación, un papel poco claro en la organización, una escasa comunicación, escasas perspectivas de carrera y exigencias contradictorias del trabajo y el hogar.

Además, algunos riesgos pueden ser únicos para algunas organizaciones y pueden identificarse a través de evaluaciones del riesgo periódicas o nuevos riesgos que pueden emerger a medida que los lugares de trabajo evolucionan y cambian a lo largo del tiempo

La exposición a los riesgos psicosociales puede provocar estrés entre los empleados, que dan como resultado un rendimiento escaso y, cuando se prolonga, graves problemas de salud. Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), el estrés laboral se experimenta cuando las demandas del entorno de trabajo superan la capacidad de los trabajadores de lidiar con ellas (o controlarlas).

Costes a escala social

En 2002, la Comisión Europea  estimó los costes del estrés laboral en Europa en 20.000 millones de euros al año.

En un estudio de 2013 se estimó que el coste de la depresión relacionada con el trabajo sería de 617.000 millones de euros anuales en Europa, de los cuales 272.000 millones de euros eran derivados del absentismo y el presentismo, 242.000 millones de euros de pérdida de productividad, 63.000 millones de euros por la asistencia sanitaria y 39.000 millones de euros por pagos de prestaciones por invalidez.

En España, se estimó que entre el 11 % y el 27 % de los trastornos mentales pueden atribuirse a las condiciones de trabajo (UGT, 2013). El coste sanitario directo de los trastornos mentales y comportamentales atribuibles al trabajo se estimó entre 150 y 372 millones de euros en 2010, lo cual supuso del 0,24 % al 0,58 % del total de gasto sanitario de España para dicho año.

Asimismo, se ha estimado que de las 17.979 muertes relacionadas con problemas de salud mental (incluido el suicidio y las autolesiones) en España en 2010, 312 podían atribuirse a las condiciones de trabajo.

Entre un muestreo de 6.500 casos de incapacidad temporal, el 1,71% se atribuyeron al acoso laboral. Aplicando este porcentaje al coste de la incapacidad temporal en España, los costes anuales estimados del acoso laboral ascendieron a un total de 52 millones de euros en el año 2002.

Las intervenciones en la promoción de salud mental y en la prevención de los trastornos mentales en el lugar de trabajo incluyen mejoras en el lugar de trabajo, la gestión del estrés y el tratamiento psicológico. Los resultados de esas medidas muestran que cada euro de gasto en programas de promoción y prevención genera un beneficio económico neto en un periodo de un año de hasta 13,62€.

Como ejemplo, en los Países Bajos el coste de las medidas centradas en  riesgos laborales psicosociales en el sector policial durante un periodo de cuatro años, se estimó en 3 millones de euros. Como resultado, se ha reducido el número de riesgos psicosociales comunicados y los cursos para abordar la violencia y la agresión se perciben como la medida más eficaz aplicada. Se observó un 3 % de reducción en el absentismo, con un ahorro asociado estimado de 40 millones de euros (2007).

De 2008 a 2011, la asociación de Promoción de la Salud en Suiza y los servicios de la Asociación suiza de Seguros ejecutaron el proyecto SWiNG, un programa de intervenciones por estrés que implicaba a las ochos mayores empresas suizas, las cuales emplean a un total de más de 5.000 trabajadores. Dicho proyecto incluye una formación de gestión para aumentar la sensibilización de la prevención del estrés, así como cambios organizativos para prevenir el estrés.

Los resultados indicaron que el 25 % de los trabajadores percibieron que en el lugar de trabajo existían menos peligros psicosociales que antes y se observó hasta 2,6 días menos de ausencias al año.

Se ha sugerido, no obstante, que los beneficios de las intervenciones son a largo plazo y que, con el tiempo, las organizaciones observarían un rendimiento financiero positivo de su inversión.

Coste de las enfermedades relacionadas con riesgos psicosociales

Depresión

Durante el año 2004 el coste de la depresión en Europa ascendió a un total de 118.000 millones de euros, equivalente al 1 % del PIB europeo de aquel año. Los costes directos incluyen medicamentos, hospitalización y asistencia ambulatoria. Los costes indirectos fueron mayores y estuvieron compuestos por costes relacionados con la morbilidad y la mortalidad.

Enfermedades cardiovasculares

La relación entre los factores psicosociales, en particular el estrés relacionado con el trabajo, y las enfermedades cardiovasculares queda bien establecida. En 2004, la OMS concluyó que la incidencia en las enfermedades cardiovasculares relacionadas con el estrés en el trabajo es probablemente mayor en las profesiones manuales cuando están presentes los siguientes factores: libertad limitada, trabajo a turnos (en especial, el turno de noche), desequilibrio esfuerzo-recompensa, altas demandas, un deficiente entorno de trabajo psicosocial, aislamiento social, inactividad física o violencia laboral.

Según un estudio realizado a más de 100.000 empleados, los trabajadores con altas tensiones en el trabajo tenían 1,5 veces más probabilidades de desarrollar cardiopatías isquémicas que aquellos con un escaso nivel de tensión en el trabajo.

El informe de 2012 de la Red Europea del Corazón estimó que el coste de dichas enfermedades para la economía de la UE en 2009 fue de 196.000 millones de euros. En España, este coste supuso el 8% del gasto sanitario total.

Trastornos músculoesqueléticos

Según el informe EU-OSHA, 2010b, los dolores lumbares están relacionados con una deficiente organización del trabajo y una falta de ayuda social. Especifica como causas para el sector de la construcción el estrés, los bajos salarios y prestaciones, las largas jornadas, la falta de control sobre el trabajo, y la falta de ayuda social, así como lesiones musculares debidas a un uso frecuente de los mismos músculos como ocurre al soldar o al mecanografiar.

A escala de la UE, se estima que hasta el 2 % del PIB se dedica a los costes directos de los trastornos musculoesqueléticos, suponiendo el coste del dolor de espalda más de 12.000 millones de euros al año (2009) y la artritis reumatoide, 45.000 millones de euros al año (2008).

Diabetes

En un estudio realizado en el año 2009, para una muestra de 5.895 mujeres, se constató que el estrés laboral psicosocial fue un elemento indicativo de la aparición de la diabetes (tipo II) 15 años más tarde. Sin embargo, no se observó el mismo fenómeno entre los hombres.

El coste total de la diabetes en España en 2010 fue de 5.400 millones de euros.

En Europa, son las empresas quienes pagan principalmente los costes de los riesgos psicosociales a través de los sistemas públicos de asistencia sanitaria. Las organizaciones se ven principalmente afectadas por los costes relacionados con el absentismo, el presentismo, el descenso de la productividad y una elevada rotación del personal. Estos costes también afectan en última instancia a las economías nacionales. Los principales costes para las personas tienen que ver con el deterioro de la salud, la mortalidad y una menor calidad de vida.

Así, se demuestra la rentabilidad de las medidas de prevención del estrés en el lugar de trabajo debidamente planificadas y ejecutadas para mejorar el entorno de trabajo psicosocial y promover la salud mental.

Fuente: Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo – EU-OSHA